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17 octubre, 2015 / Felipe Delgado

El viajero

“Uno viaja durante años sin saber qué es lo que busca. Dejamos huella a través del ruido, nos envolvemos en deseos o arrepentimientos y llegamos de pronto a uno de esos lugares que nos esperan en el mundo. Llegamos ahí y el corazón al fin se detiene, descubrimos que hemos llegado… El viajero que, desde la terraza de Cordes contemple la noche de verano sabe que no tiene necesidad de ir más lejos. La belleza aquí, día tras día, te quitará la soledad.”

Albert Camus
Tomado del blog de Amaya Marichal
A su memoria
29 abril, 2015 / Felipe Delgado

“Sólo el arte sobrevive”

Hoy vi de reojo una nota titulada “Sólo el arte sobrevive”. No la he leído ni ahora la busco, pero me recuerda cosas.

Quisiera pensar que tiene razón. Quizá solo un libro, una escultura, un pensamiento, una canción, o una “manera de ser”, permanezcan a través del tiempo. Pero, ¿es esto así? ¿Qué más, realmente, conocemos del tiempo de Cervantes que no sea a El Ingenioso Hidalgo…? ¿Qué más conocemos de la sociedad prehispánica de los tiempos de Nezahualcóyotl y su “amo el canto del cenzontle…”?

El arte es, quizá, pequeñas gemas en una gran oscuridad. Gemas que nos tocan alguna vez y después, las más, desaparecen, se hunden o se vuelven irrelevantes.

O quizá no.

Hablo de esto teniendo en cuenta nuestra fugacidad como humanos. Todos los días leo nuevos reportes sobre la acelerada innovación económica, tecnológica, social. Nuevos y amplios reportes y diagnósticos de organismos internacionales llenan las notas de la prensa especializada. Y todos los días parece olvidarse lo que apenas sucedió ayer. ¿Es así? ¿O sólo es la mirada de una persona “urbana” en una “cultura occidental”?

Impresiona la rapidez de nuestra existencia. Setenta, Ochenta años. Se terminó. Nada sigue físicamente. Nada queda.

Alguien aún pensará: ¿De qué sirve que el arte sobreviva?

Impresiona la manera en que se desenvuelve el ser humano: es industrioso, creativo, ingenioso, tanto para crear tragedias como para resolverlas, o al menos intentarlo.

Siempre insatisfecho, siempre con problemas. El ser humano está conciente de que no gira alrededor del sol (al menos algunos entienden el concepto), pero no se comporta así.

Tratamos de “resolver” complejos problemos que el día de mañana serán de risa… o de muerte. Todo en pos del “desarrollo humano”, concepto tan interesante como irrelevante para el día a día.

Setenta u ochenta años, y se terminó.

Lo curioso es que, después de todos estos años de civilización, escritura y arte, aún nos preguntamos lo mismo. Aún tratamos de entender cómo es que llegamos aquí y hacia dónde vamos… o al menos eso nos dicen que estamos haciendo, aunque a veces no lo parezca.

 

Un neurocirujano escribe es un prestigioso diario que hace poco le diagnosticaron cáncer y que tiene poco tiempo de vida.

Un guía de montaña en Nepal fallece por un terremoto.

El día de hoy alguien – muchos – fallecen en hospitales o lugares apartados.

Y el resto nos damos cuenta de ellos. Nos asombramos por un momento y quedamos sin habla.

¿Sólo el arte sobrevive?

La muerte, ese tema tan tedioso y manipulado.

 

Pienso en mi propia finitud, en las posibilidades y en los hábitos, en lo que forma la vida.

“… vanidad de vanidades, todo es vanidad. ¿Qué provecho recibe el hombre de todo el trabajo con que se afana bajo el sol?”

Y así pensamos a veces. Cuando ciertamente entendemos nuestra grandeza pequeña.

Y no hablo del sentido de la vida, otro tema que el marketing ya nos ha resuelto todo.

Hablo (escribo) sobre un artículo que menciona que el arte sobrevive. Que quizá mencione (porque, repito, no lo he leído), que sólo el arte sobrevive al tiempo. Que nos hace “trascender”, que nos devuelve nuestra humanidad, que nos refleja y nos une a los demás y a valores que no entendemos quien o cómo se crearon, pero que están ahí. Probablemente también nos diga que el arte refleja todo lo “mejor” y lo “peor” del ser humano y que es la única cosa permanente, porque toma del pecho del hombre su mismo corazón y lo exhibe, sin vergüenza o temor, ante los demás.

Nos dirán que el arte es la esperanza. Que quizá ni Platón ni Aristóteles, sino Mozart o García Márquez sean alguna especie de salvadores.

Dirán que el arte es eterno… al menos hasta que dentro de mucho o poco tiempo el mundo, o la vida, dejen de existir tal cual las conocemos.

Quizá diga eso el artículo.

 

Yo, por mi parte, creo simplemente que debo terminar mis deberes estudiantiles y laborales. Que debo ser disciplinado o simplemente por la mañana llegaré, una vez más, tarde a mis compromisos. Que debo comer mejor. Pero, aún así, al terminar el día, me iré a dormir con una obra de arte, con El Libro. El que me ha acompañado desde que tengo memoria

“Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre” – Salmos 23:3

… y leeré, queriendo no terminar, las Fragmentos póstumos de Baudelaire.

 

Quizá el arte no sea lo que sobreviva, sino el mismo espíritu.

10 abril, 2015 / Felipe Delgado

La familia

El lugar donde nacen los niños y mueren los hombres, donde la libertad y el amor florecen, no es una oficina ni un comercio ni una fábrica. Ahí veo yo la importancia de la familia.

Gilbert Keith Chesterton

3 enero, 2015 / Felipe Delgado

Salvador Novo – Gracias Señor

Gracias, Señor, porque me diste un año
en que abrí a tu luz mis ojos ciegos;
gracias porque la fragua de tus fuegos
templó en acero el corazón de estaño.

Gracias por la ventura y por el daño,
por la espina y la flor; porque tus ruegos
redujeron mis pasos andariegos
a la dulce quietud de tu rebaño.

Porque en mí floreció tu primavera;
porque tu otoño maduró mi espiga
que el invierno guarece y atempera.

Y porque entre tus dones me bendiga
—compendio de tu amor— la duradera
felicidad de una sonrisa amiga.

Salvador Novo

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11 noviembre, 2014 / Felipe Delgado

Quizá, aún hay cosas que se enfrenten a la guerra. Quizá.

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“Mientras las bombas de afuera dominen las voces de dentro, aquí seguiremos… hasta que juntos ustedes y yo derrotemos la cacofonía de la guerra con la destemplada armonía de Berlioz.”

Carlos Fuentes, Instinto de Inez

A 96 años del “Día del Armisticio” y el fin de la Primera Guerra Mundial.

4 agosto, 2014 / Felipe Delgado

Pasión

“La intensidad de una pasión se mide por la soledad que la precede”

Xavier Velasco, Diablo Guardián


21 julio, 2014 / Felipe Delgado

Octavio Paz: la inmortalidad de los sentimientos

“Creces, surges, fuera, dentro, impalpable, en el aire y el alma; un alma como aire mecido en música con un tacto de luz—; no tu presencia física, sino el clima alucinado que te rodea, la atmósfera que no respiras, sino que te ilumina y penetra, el estremecimiento que te anuncia. Doy gracias a Dios porque existes.”

“No quiero la tranquilidad que nace de estrangular mi propio corazón. No quiero la comodidad que consiste en sepultar mi dolor y mi alegría (…) Quiero saber de mí, por ti, imagen visible del mundo, forma en la que se equilibran todas las formas inefables de la tierra, voz de la tierra que hace visibles y cercanas todas las voluntades dispersas del universo, suspensas en ti (…) No quiero interrogar nada, no quiero saber qué significa. ¡Nos engañamos siempre! Pero quiero vivir en ese mundo apasionado donde pasan tantas cosas, donde el milagro es diario, y están juntas todas las fuerzas de la vida.”

 

Amor y Literatura