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11 septiembre, 2010 / Felipe Delgado

Expresiones

Si entre el bullicio de mis soledades,

dulce Jesús, tu misterio me hiere,

es porque solo en Ti mi vida adquiere

la fe que rehabilitan tempestades.

Tú solo sabes cómo vivo: horades

o mures el clamor en que se muere

mi vida por hallarte y que hoy sugiere

desordenada flor de soledades.

Ignorar siempre más de lo que sabe

es el destino humano. Maravilla

miserable y audaz, dorada arcilla

olvida que es creatura y que no cabe

más que en la gota de agua que no sabe

dónde evaporará mundo que brilla,

si en una rosa o en una cuchilla

o sobre el labio que a su Dios alabe.

Dios y Señor que creaste la nada

y la vivimos misteriosamente;

sostén mi tiempo como claro puente

que hoy cruje sobre el agua desalmada.

Carlos Pellicer (1897-1977), Sonetos dolorosos (fragmentos)

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